La pasta a la amatriciana es una de las recetas más emblemáticas de la cocina italiana y un auténtico símbolo de la tradición gastronómica del Lacio. Su historia es fascinante y se remonta al siglo XVIII, cuando los pastores de la región —entonces parte de los Abruzzos— preparaban este plato con ingredientes sencillos y fáciles de conservar durante sus jornadas en el campo.
El guanciale, elaborado a partir de la carrillera del cerdo, era ideal por su intenso sabor y su buena conservación, mientras que el queso Pecorino Romano provenía directamente de las ovejas que pastaban en las colinas cercanas. Estos productos locales dieron origen a una receta contundente, sabrosa y profundamente ligada al territorio.
El nombre “Amatriciana” procede del pueblo de Amatrice, donde este plato se popularizó. En sus orígenes, la receta era conocida como Gricia y no incluía tomate. Con la llegada y difusión del tomate en Italia a partir del siglo XVI, la receta evolucionó hasta convertirse en la versión que hoy conocemos y disfrutamos.
La pasta a la amatriciana se ha consolidado como uno de los pilares de la cocina romana y, por extensión, de la gastronomía italiana. En 2016, tras el devastador terremoto que afectó a Amatrice, el plato adquirió un significado aún más especial: numerosos restaurantes ofrecieron esta receta para recaudar fondos y apoyar la reconstrucción del pueblo.
Hoy, cada plato de pasta a la amatriciana representa mucho más que una receta tradicional. Es una historia de identidad, resiliencia y amor por la cocina italiana auténtica.
🧀 Ingredientes para 4 personas
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400 g de Linguine Dedicato Granoro
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150 g de guanciale amatriciano italiano
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400 g de passata de tomate Rosso Gargano
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100 g de queso Pecorino Romano rallado
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Sal al gusto
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Pimienta negra recién molida
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Vino blanco (opcional)
👨🍳 Preparación
Pon una olla grande con agua a hervir. Mientras tanto, corta el guanciale en tiras o cubos pequeños y cocínalo en una sartén amplia a fuego medio hasta que esté dorado y crujiente, durante unos 5–7 minutos. Si lo deseas, añade un chorrito de vino blanco y deja que evapore el alcohol.
Incorpora la passata de tomate y cocina a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos para que la salsa se concentre y se integren los sabores.
Añade sal al agua hirviendo y cuece la pasta hasta que esté al dente. Reserva un poco del agua de cocción antes de escurrirla. Añade la pasta a la sartén con la salsa, mezcla bien y ajusta la textura con un poco del agua reservada si es necesario. Retira del fuego y añade el Pecorino Romano rallado.
🍷 Consejo de maridaje
La pasta a la amatriciana marida perfectamente con un vino tinto italiano de cuerpo medio, como un Cavallo Rosso o Montepulciano d’Abruzzo o un Cesanese del Lazio, que acompañan la intensidad del guanciale y el pecorino sin eclipsar el plato.
🔁 Variante de la receta
Si prefieres una versión más intensa, puedes añadir un toque de peperoncino o guindilla al guanciale durante la cocción. Para una textura más cremosa, incorpora el queso fuera del fuego y mezcla enérgicamente para emulsionar la salsa.
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